Cultivo en living soil. En un suelo vivo, la diversidad de microorganismos como bacterias, hongos, protozoos, nematodos, artrópodos y lombrices es importante en el ciclo de nutrientes y la salud general del suelo, y también de la planta. Estos microorganismos descomponen la materia orgánica, liberando nutrientes en formas asimilables por las plantas. y ese es el motivo por el que muchas veces se utiliza microvida, algunos microorganismos forman simbiosis con las raíces de las plantas, ayudando en la absorción de nutrientes y protegiéndolas contra patógenos como los hongos de las raíces.

una estructura del suelo adecuada para el cultivo, mejorando su capacidad de retención de agua y nutrientes, y promoviendo un equilibrio saludable en el ecosistema del suelo, algo muy importante para que las plantas puedan aprovechar los elementos disponibles y mostrar todo su potencial. Como resultado, las plantas cultivadas en living soil o suelo vivo tienden a ser más vigorosas, resistentes a enfermedades y con una mayor calidad de nutrientes.
Ventajas del living soil
- Sostenibilidad ambiental: Al fomentar la biodiversidad del suelo y reducir la necesidad de fertilizantes sintéticos y productos fitosanitarios como insecticidas y fungicidas, el living soil promueve prácticas agrícolas más sostenibles y amigables con el medio ambiente.
- Mejora de la salud del suelo: La presencia de una diversidad de micro y macroorganismos en el suelo ayuda a mantener su salud y fertilidad a largo plazo, lo que resulta en un sustrato más rico en nutrientes y con una mejor estructura, algo que favorece el crecimiento de las plantas.
- Mayor resistencia a enfermedades y plagas: Los microorganismos beneficiosos presentes en el living soil ayudan a proteger las plantas contra enfermedades y plagas al competir con los organismos patógenos y prevenir su proliferación.
- Mejor absorción de nutrientes: Los hongos micorrícicos y otros microorganismos presentes en el suelo forman asociaciones simbióticas con las raíces de las plantas, facilitando la absorción de agua y nutrientes esenciales como el nitrógeno, el fósforo y el potasio.
- Reducción de la necesidad de fertilizantes: Al promover la descomposición de la materia orgánica y la liberación gradual de nutrientes, el living soil reduce la dependencia de abonos minerales, lo que puede resultar en ahorros económicos y en una menor huella ambiental.
- Mejora del sabor y aroma de las plantas: Se cree que un suelo vivo y saludable contribuye a mejorar la calidad organoléptica de las plantas al proporcionar un entorno óptimo para el desarrollo de compuestos aromáticos como los terpenos.

Materiales para elaborar un living soil
- Sustrato base: El sustrato base puede consistir en una mezcla de turba, coco, compost de hojas, vermiculita y perlita.
- Compost: El compost orgánico proporciona una fuente rica de nutrientes y microorganismos beneficiosos para el suelo, ayudando a mejorar su estructura y promoviendo la salud y desarrollo de las plantas.
- Humus de lombriz: El humus de lombriz es un abono orgánico rico en nutrientes que ayuda a mejorar la estructura del suelo, aumenta la capacidad de retención de agua y promueve la actividad microbiana en el suelo.
- Minerales: Se pueden agregar minerales como la dolomita (para equilibrar el pH), el polvo de roca (para aportar nutrientes) y el sulfato de potasio (para proporcionar potasio), mejorando así la calidad del suelo y promoviendo la salud de las plantas.
- Materia orgánica adicional: Se pueden incluir otros ingredientes orgánicos como cáscaras de plátano, restos de cosecha y harina de semillas o plantas de ortigas para enriquecer aún más el suelo y promover la actividad microbiana.

Macro y microorganismos en living soil
Microorganismos
- Bacterias: Incluyendo bacterias fijadoras de nitrógeno que convierten el nitrógeno atmosférico en formas utilizables por las plantas, así como bacterias descomponedoras que descomponen la materia orgánica y liberan nutrientes en el medio de cultivo.
- Hongos: Especialmente hongos micorrícicos que forman asociaciones simbióticas con las raíces de las plantas, aumentan su capacidad para absorber nutrientes y agua del suelo. Y colonizan partes del sustrato cercanas a las raíces, protegen a éstas contra el asentamiento de otros hongos perjudiciales.
- Protozoos: Se trata de organismos unicelulares que se alimentan de bacterias y otros microorganismos en el suelo, ayudando a controlar las poblaciones microbianas y a liberar nutrientes importantes para mantener el equilibrio entre las distintas colonias de organismos.
- Nematodos: Pequeños gusanos que pueden ser tanto beneficiosos como perjudiciales para las plantas, dependiendo de la especie. Algunos nematodos son depredadores de patógenos del suelo, mientras que otros pueden dañar las raíces de las plantas.
- Actinomicetos: Microorganismos similares a las bacterias pero con características de hongos, que descomponen la materia orgánica y producen compuestos antibióticos que pueden proteger las plantas contra enfermedades.

Macroorganismos
- Lombrices de tierra: Ayudan a mejorar la estructura del suelo y la circulación de aire, descomponen la materia orgánica y producen excrementos ricos en nutrientes que benefician a las plantas.
- Ácaros y otros artrópodos: Incluyendo ácaros depredadores que se alimentan de plagas del suelo, así como otros insectos y arañas que desempeñan roles diversos en el ecosistema del suelo.
- Insectos: Como escarabajos, larvas y otros insectos que pueden contribuir a la descomposición de la materia orgánica y al ciclo de nutrientes en el suelo.
- Otras plantas o coberturas: Tanto las cubiertas vegetales (plantas vivas) como tambien plantas muertas son prácticas que contribuyen a la salud y fertilidad del suelo, y su combinación en un living soil puede ofrecer beneficios sinérgicos para el cultivo de plantas.







